ENSEÑANZAS

La primera noble verdad es que estamos destinados a encontrar problemas, dolor y desilusiones en la vida. El Buda habló específicamente de los sufrimientos resultantes de los cambios más importantes como el nacimiento, la ancianidad, la enfermedad y la muerte, además del sufrimiento que proviene de la pérdida, deseos frustrados, situaciones no deseadas y la naturaleza básica cambiante de la vida. La verdad del sufrimiento nos enseña a reconocer estos hechos con coraje.

La segunda noble verdad es que el sufrimiento nace cuando nos negamos a reconocer la realidad de la vida e intentamos hacer la realidad según nuestros deseos. La verdad generalmente se expresa como “la causa del sufrimiento”. Este deseo es el resultado de una expectativa no realista de que la vida debe ser una fuente de felicidad perpetua.

Las circunstancias externas pueden traer experiencias incómodas o trágicas. Es nuestro deseo interno el que hace que el dolor, físico, emocional o espiritual, se vuelva sufrimiento. El Buda nos dice que el dolor y la incomodidad existen en la vida de todos, pero que el sufrimiento es opcional.

La tercera noble verdad nos enseña que el alivio del sufrimiento es la liberación del círculo vicioso de los deseos; esta liberación es el Nirvana. El Nirvana no es un reino etéreo de dicha, y no es una destrucción nihilista del pensamiento o del ser. Realmente significa "extinguir". Cuando extinguimos las llamas de los deseos egoístas, podemos experimentar la verdadera paz mental. Aunque podemos enfrentarnos a sucesos dolorosos en nuestras vidas, no sufriremos. Mediante nuestra práctica, podemos llegar al punto donde podemos enfrentarnos a cualquier situación, agradable y dolorosa, con corazones amorosos, compasivos, alegres y en paz.

La cuarta noble verdad es la forma de eliminar el sufrimiento; la ruta que debemos seguir para poder detener el aferramiento y liberarnos del sufrimiento. Es el Camino medio entre la autoindulgencia y la autonegación, que también es llamado el Noble camino óctuple.

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