Enseñanzas de Nichiren Shonin

Nichiren Shonin proporcionó a todos una forma de comprender y poner en práctica el verdadero espíritu de Shakyamuni. Enseñó tres principios básicos basados en las verdades esenciales del Sutra del loto llamados los Tres grandes Dharmas ocultos y una profunda práctica sencilla pero profunda basada en estos principios.

Los Tres grandes Dharmas ocultos son los siguientes:

El foco esencial de la reverencia (Gohonzon)

El Sutra del loto enseña que el buda Shakyamuni no es otro que la encarnación del Buda Eterno: la eterna naturaleza del buda en la que participa toda la vida, y la que todos los seres están destinados a reconocer como su propia y verdadera naturaleza. El Gohonzon ilustra este conocimiento mediante el uso de caligrafía china y representa la vida integral del Buda Eterno, no de un objeto ni de una cosa.

El Título sagrado

El nombre del Sutra del loto es “Myoho Renge Kyo”, que es la esencia de las enseñanzas del buda Sakyamuni. Cuando se agrega la palabra “Namu”, que significa “devoción”, se convierte en “Namu Myoho Renge Kyo” o “Devoción a la maravillosa verdad de la enseñanza de la flor de loto”. Debido a que Odaimoku representa la esencia del Sutra del loto, contiene todas las cualidades de la esencia del buda. Esto significa que por mérito de los cinco caracteres chinos, Myo Ho Ren Ge Kyo, podemos obtener el estado de buda al recitar el Odaimoku, Namu Myoho Renge Kyo.

La plataforma del precepto (Kaidan)

La Plataforma del precepto es considerada cualquier lugar donde alguien canta el Odaimoku, basando la propia vida sobre el verdadero espíritu de las enseñanzas del buda Sakyamuni. Tradicionalmente, el Kaidan era el lugar donde uno toma votos formales para seguir los preceptos del budismo como miembro del clérigo. Nichiren Shonin, sin embargo, universalizó el concepto del Kaidan para que todas las personas puedan sostener la enseñanza esencial y la práctica del Sutra del loto en todo momento mediante el canto del Namu Myoho Renge Kyo.

Para poder poner en práctica estos tres principios o los Tres grandes Dharmas ocultos, los budistas Nichiren recitan con regularidad las selecciones del Sutra del loto y cantan el Odaimoku en la presencia del Gohonzon. Al hacerlo, nos recordamos que el Buda Eterno está transfiriéndonos continuamente el Dharma para que todo momento sea un despertar a la Verdad.

Al seguir fielmente esta enseñanza y práctica, los budistas Nichiren pueden realizar la causa que les permitirían manifestar la sabiduría perfecta y la gran compasión del buda en todas las circunstancias y transformar no solo sus vidas, sino hasta las vidas de los demás, para que este mundo pueda dejar de ser un mundo de sufrimiento y convertirse en una tierra pura de paz y tranquilidad.